febrero 27, 2009

Nansen y la expedición polar



Habiendo adquirido un renombre internacional gracias a su primera expedición, a Groenlandia, Nansen presentó a la Sociedad Geográfica Noruega un nuevo proyecto, una deriva transpolar, basada en la experiencia del buque La Jeannette, aprisionado y destrozado por los hielos al norte de las islas de Nueva Siberia, y cuyos restos fueron recogidos tres años más tarde en el extremo sudoeste de Groenlandia.

Tras reunir los fondos suficientes para su proyecto, Nansen decidió construir su buque según un nuevo diseño, que fuera capaz de resistir la presión lateral de los hielos, que destrozaba otros barcos, alzándose sobre ellos. El arquitecto naval noruego Colin Archer le construyó el Fram (en español, adelante), un buque de 402 toneladas brutas, aparejado como goleta de tres mástiles con un velamen de 600 m² de superficie. El Fram fue construido mediante unos planos específicos y poseía:
  • un casco afilado en la proa y la popa, con los lados unidos para deslizarse fuera del hielo en caso de presión, hechos de madera de roble; inicialmente destinada a la marina noruega, almacenada durante más de treinta años, con un espesor total de 70 a 80 cm en general y 125 en la proa;
  • una proa reforzada y protegida por un rompehielos de hierro;
  • una quilla redondeada;
  • una popa reforzada;
  • un conjunto de timón y hélice con recorrido vertical, para que el hielo no los rompiese;
  • una bodega dividida en tres compartimentos estancos, logrando la seguridad del buque en caso de entrada de agua;
  • un interior compuesto de un salón y de 6 cabinas;
  • un motor de triple expansión de 220 CV, que permitía una velocidad de 6 a 7 nudos.
Nansen previó un viaje de dos a tres años. Almacenó entonces a bordo alimento y carburante suficiente, así como numerosos libros e instrumentos científicos. Dejó a su mujer y su hija de seis meses y se embarcó. En 1893, partió el Fram hacia el Ártico, donde se le dejó deliberadamente ir por el hielo a la deriva hacia el norte por la banquisa.

La teoría de Nansen se basaba en un artículo escrito por un tal Profesor Mohn, en el que el lanzaba la hipótesis de que algunos objetos procedentes del Jeannette, que se hundió al noreste de las islas de Nueva Siberia, se encontraron en la costa suroeste de Groenlandia; por lo tanto, tenían que haber ido a la deriva cruzando el mar Polar. Nansen conjeturó que la corriente de agua cálida del Polo "difícilmente podría haber sido otra que la corriente del Golfo" y era la fuerza que estaba detrás del movimiento del hielo. Esta exploración que cruzó por vez primera el Océano Ártico fue la que descubrió la existencia de una profunda cuenca polar.

El 24 de septiembre de 1893, en la latitud 78° 30' N, el Fram comenzó su primera invernada y la tripulación comenzó a prepararse para afrontar el invierno ártico y a acondicionar el buque. Atrapado en el hielo, el buque se deslizó y se elevó para volver a caer a su lugar inicial cuando su peso rompía el hielo. El 29 de septiembre de 1893, el buque ganó su primer grado de latitud hacia el polo y la temperatura descendió a -14,5°C. Las subidas de posición demostraban una ligera desviación hacia el norte, pero con sorprendentes zigzags. En Navidad, la temperatura alcanzó los -40°C. Los sondeos pusieron de manifiesto que las aguas eran más profundas que lo que se había previsto, por lo que las corrientes marinas tenían menos importancia de la esperada en la deriva del barco. El 2 de febrero de 1894 marcó el retorno del sol; el buque se encontraba a 82° 10' N, pero su posición retrocedió fuertemente en julio y agosto.

Durante la primavera, Nansen efectuó numerosas excursiones y estudió las condiciones de viabilidad de la banquisa, en vista de una expedición hacia el polo Norte y mandó construir trineos y kayaks. Empezó la segunda invernada, y el 12 de diciembre, el Fram alcanzó 82° 30' N, latitud nunca antes conseguida por un buque; solamente 833 kilómetros le separaban ya del polo. En enero de 1895, un enorme montículo de bloques de hielo se acercó al buque y lo sepultó parcialmente.

Cuando, después de más de un año en el hielo, se hizo evidente que el Fram no alcanzaría el Polo Norte yendo a la deriva, Nansen, acompañado por Hjalmar Johansen, decidió continuar a pie cuando el Fram alcanzó los 84º 4' N. El 14 de marzo de 1895, Nansen y Johansen abandonaron al buque y al resto de la tripulación para intentar llegar solos a pie al Polo Norte.

El 15 de marzo, el buque alcanzó la posición 84° 4' N, pero se bloqueó dentro de una espesa masa de hielo de ocho metros de alto, con una temperatura de -40°C. Comenzó así la tercera invernada del Fram y en enero de 1896, la temperatura alcanzó su punto más bajo, -52°C. A finales de marzo el buque se encontraba en la latitud 83° 45' N, donde se divisaban vastas extensiones libres de agua. Despejaron el camino del buque con explosivos. El 12 de julio navegó finalmente en aguas libres antes de tener que atravesar una banquisa de 180 millas. El 19 de julio, el Fram atracó en el puerto de Skjervøy, en Noruega.

el barco Fram

La expedición hacia el polo Norte

Después de dos tentativas infructuosas, Nansen y Johansen abandonaron el barco el 14 de marzo de 1895 y partieron hacia el Polo Norte en expedición terrestre, llevándose dos kayaks y tres trineos tirados por veintiocho perros para llevar todos los pertrechos. La decisión de abandonar el barco fue atrevida, pues significaba dejar el buque para no regresar, y un viaje de vuelta sobre hielo a la deriva hasta la tierra conocida más cercana a unas quinientas millas al sur del punto donde comenzaron.

Después de un avance a veces fácil y a veces muy difícil, el 3 de abril, la posición en 85° 59' N es decepcionante. El 8 de abril de 1895 alcanzaron los 86º 14' N, la latitud más alta hasta entonces conseguida. Los dos hombres entonces decidieron parar el avance hacia el norte (debido que a pesar de avanzar más de 70 kilómetros en el hielo solo se habían movido unos pocos, ya que las placas de hielo se movían a la deriba hacia el sur) y retirarse hacia el cabo Fligely, la zona más al norte de la Tierra de Francisco José. No encontraron la tierra que esperaban a 83º N (no existía, llevaban un mapa defectuoso).

A finales de mayo, Nansen y Johansen alcanzaron 82° 21' N. con 16 perros, reservas insuficientes y un avance difícil sobre aguanieve. El 22 de junio de 1895 consiguen cazar focas, que les proporcionan suficiente víveres y combustible para un mes. En junio de 1895, tuvieron que usar sus kayaks para cruzar pistas abiertas de agua (para ello tuvieron que sacrificar a los 2 últimos perros, decidieron que utilizarían 2 balas para matar el perro del otro), y el 24 de julio, encontraron una serie de islas. Por primera vez después de dos años, divisaban tierra. El 1 de agosto, la banquisa se vuelve impracticable, y los exploradores utilizan los kayaks. Se desvían hacia el este y descubren un archipiélago formado por cuatro islas desconocidas, y piensan que se encuentran en la costa Este de la tierra de Francisco José. A mediados de agosto alcanzan una nueva isla que llaman isla Houen (Jackson Island) y deciden invernar. Allí construyeron una cabaña con musgo, piedras y nieve, y pasaron el invierno, sobreviviendo a base de grasa de morsa y de carne de oso polar atraídos por los restos de las morsas.

Después de un duro invierno, el 28 de mayo de 1896 vuelven a partir sobre la banquisa hacia Spitsbergen al sur y alcanzan el cabo Richthofen. El 17 de junio, sin saber dónde estaban, se toparon en el cabo Flora con la Expedición británica Jackson-Harmsworth, dirigida por Frederick Jackson que estaban pasando el invierno en la isla (Nansen descartó a Jackson para su expedición 3 años antes y por ese motivo Frederick decidió realizar su propia expedición). Jackson les informó que estaban de hecho en la Tierra de Francisco José (estos se perdieron debido a que utilizaron el mismo mapa que Nansen). El buque de avituallamiento de la expedición los rescata y vuelve a partir el 7 de agosto para alcanzar el puerto de Vardø en Noruega cinco días más tarde. El 27 de agosto de 1896, encuentran el Fram y se dirigen a Tromsø y hacen con él una entrada triunfal el 9 de septiembre en al puerto de Christiania.

La expedición, pese a no alcanzar el polo, fue un verdadero éxito en los aspectos deportivo, humano y científico:
  • tres invernadas en el Ártico por trece miembros de la tripulación sin enfermedad ni desfallecimiento moral;
  • la marcha de dos exploradores hasta el punto más septentrional jamás alcanzado;
  • el retorno sano y salvo de toda la tripulación y del buque en perfecto estado;
  • el descubrimiento que el océano que rodea al polo es muy profundo;
  • el descubrimiento del itinerario seguido por las banquisas y la desviación después por el estrecho de Bering hasta el Atlántico;
  • el descubrimiento de que la deriva se debe esencialmente a los vientos y en una débil medida solamente a las corrientes;
  • el descubrimiento, gracias a las observaciones hidrográficas, de la existencia, bajo una capa superficial fría, de más capas de agua relativamente calientes (hasta + 1° C) y muy salinas; fue el primero, pues, en anotar y describir el fenómeno del "agua muerta".
  • el estudio de la formación de los hielos;
  • la constatación de la existencia de una fauna de aves importante (gaviotas, petreles, págalos y escribanos).
wikipedia
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